Vivanda

Vivanda

¿Cómo llegar al Vivanda?

Carrer Major de Sarrià 134, Barcelona

Patatas

Se trata de unas patatas asadas en el horno a las que se le realizan una posterior fritura para dejarlas bien selladas por fuera. Una manera muy original de reforzar y hacer fondante el interior de las patatas sin tener que pasar ni por el agua ni por una segunda fritura.

Para algunos ojos pueden parecer unas patatas demasiado hechas (el tostado se va mucho más allà de sus aristas) pero han conseguido que aunque tengan ese aspecto de más que hechas tienen un interior más que tierno y un sabor espectacular, ya que se han hecho en su propio jugo y no están ni aguadas ni aceitosas (es lo que tiene hervir con agua y freír dos veces).

Salsa

Al estilo de Sarrià (pero un poquito más upper que el Tomás), un allioli suavecito que no repite nada, seguramente con unos ajos también asados, y con un color y una textura que hacen inevitable que saquemos la cámara a hacerle fotos.

Todo bien regadito con un aceite infusionado. El aceite contiene una formula totalmente secreta que lo convierte en un elixir picante que aporta su presencia solamente una vez ha recorrido toda la lengua.

Además es todo un detalle que nos dejen a un lado una botella para aliñar el plato a nuestro gusto, o bien para poner un poco en el pan (bravas hacks).

Para acompañar la hamburguesa en el Vivanda

Precio

6€ (viendo el precio del resto de la carta esta muy bien)

Sitio

Un restaurante muy refinado que también ha reinventado platos populares como la hamburguesa en bocadillo o las patatas bravas para transformarlo en plato de restaurante bien.

A destacar su patio interior donde nos transportamos de repente y nos olvidamos por unas horitas que estamos en medio de una gran urbe.

Se trata de un sitio de capricho (aunque en la zona en la que esta tienen clientela habitual ya que es la zona más alta de Barcelona), pero vale la pena regalarse algo así alguna vez al mes.

Patio interior del Vivanda

Trato

Un trato muy formal, de esos sitios de maître y camarero. Un detalle: Casi no te sientas que ya tienes pan en la mesa.

Valoración

Son unas patatas que hay que pedir siempre, a nosotros nos parecieron muy buenas, muy acertada la cocción de las patatas con un corazón que se derrite y un exterior de los que crujen.

Las Patatas Bravas del Vivanda