Marimorena

¿Cómo llegar al Marimorena?

Calle de Loreto 24, Barcelona

Patatas

Su nombre lo dice todo, patatas bravas engofradas, la magia de las patatas bravas en forma de gofre. Para ser justos y ponernos quisquillosos con el Marimorena podemos decir que en realidad se trata de un waffle, pero en el momento que te lo comas te va a dar igual la forma que tenga, como si quiere tener forma de paso de semana santa. 

Se trata de una patata que tiene un trabajo espectacular y que no es tan fácil como preparar un puré y meterlo en una gofrera.

Se debe trabajar el parmentier conjuntamente con yema de huevo para darle consistencia , meterlo en la gofrera para que coja la forma y una vez moldeada y caliente darle un golpe de horno para que su exterior sea crujiente, doradito y firme.

Con todo este currazo y la pinta que tiene da hasta lastima comérselo.

La idea le surgió a Albert después de preparar en Alimentaria una tortilla con dicha forma en la que en cada cuadradito le colocaba alcachofa, la reina indiscutible de Sant Boi del Llobregat. 

Salsa

Ni una salsa, ni dos, ni tres… sino que 6 salsas y según como podemos contar hasta 7.

Unas salsas laboriosas y elaboradas en su totalidad por el equipo del Marimorena. Se trata de una montaña rusa de emociones montadas en cada uno de los cuadraditos que forman cada cuarto de este waffle.

En un cuadradito encontramos un suave allioli de ajo negro, nada picante pero con mucho sabor.

En otro una barbacoa totalmente handmade, con todo lo que debe tener una buena salsa barbacoa. Su tomate, su cebolla y ese punto dulce que le confiere el azúcar y/o la miel.

Seguimos con una mostaza, que sus pintitas ya le conceden la sensación de que no ha salido de fabrica sino de la cabeza y de la cocina de Albert.

Una mayonesa ahumada, realizada con una complejidad absoluta gracias a someter al aceite a diversos procesos que le aportan ese puntito de humo.

Una salsa picante con diversas variedades de pimentón, que tal y como nos explicó Albert, él mismo trae de Galicia cada vez que va de visita.

Y una salsa de tomate que pica para decir palabrotas. Todo ello crea una amalgama perfecta que tiene como cama esa increíble gofre de patata.

Por último, y teniendo la duda de si considerarlo salsa o que, corona la gofre unas huevas de caviar de aceite de oliva. Realmente es un trampantojo, se trata de pequeñas esferificaciones de aceite de oliva que recuerdan a huevas de algún pez. Pero que en boca le aportan una seductora untuosidad al plato.

Albert Mendiola
Albert Mendiola

Precio

12€ – 1/2 ración 6€ (En el menú degustación de 35€ viene un cuarto de gofre)

Sitio

El Marimorena es un restaurante enorme, un gran espacio para un volumen pequeño de mesas para que nadie se moleste y todo el mundo tenga su intimidad.

La verdad que esta algo escondido entre Diagonal y Les Corts pero una vez localizado y nos adentramos en ese largo pasillo, con función de bodega, alucinamos con el local que nos encontramos al final.

Nos encanta este rollo industrial minimalista donde se junta el hierro negro con la madera y todo se remata con el toque verde de los adromischus y las otras plantas verdes de fácil cuidado que decoran las mesas y el comedor.

Interior Marimorena

Trato

Nos gustó mucho el trato casual que encuentras en este local. En ningún momento deja de ser cordial ni mucho menos cae en el colegueo ni en el chabacanismo.

Siempre atentos a que estuviéramos en la mejor ubicación, valiendo nuestra comodidad y preguntando para que no nos faltara nada.

A su vez destacar la amabilidad de Albert que nos abrió las puertas de su cocina y nos enseño como se preparan unas de sus patatas bravas engofradas.

Valoración

Es otra liga, unas patatas bravas en cocina de vanguardia es como ver a Messi jugando en regional, no es fútbol, es otra cosa. Es difícil encontrar patatas bravas en Barcelona con esta originalidad.

En el Marimorena pasa lo mismo, no se trata de una patata brava casual sino se trata de orfebrería pura, de un trabajo de ebanista de alguien que realmente siente devoción y tiene vocación por su trabajo.

No va a hacer falta que desde aquí le auguremos un buen futuro al Marimorena ya que Albert Mendiola se lo ha labrado y él pone todo el merito, pero con estas patatas bravas engofradas los éxitos le vendrán solos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.