Bodega Manolo

Bodega Manolo

Las anarcobraves de la Bodega Manolo

¿Cómo llegar a Bodega Manolo?

Carrer del Torrent de les Flors 101, Barcelona

Patatas

Se trata de un bol con una ración mediana de cubitos (véase que el sufijo –ito ya describe su tamaño) de patata. Tiene una fritura excelente con una capa firme y crujiente bien sellada en su exterior que no deja escapar nada de su tierno contenido.

EDIT: Hablando con Manuel, una vez ya subida la reseña, me confirma que la patata servida el día que comimos este maravilloso plato fue de la variedad agria, pero que no tienen un tipo fijo porque (palabras textuales) “estamos en manos del patatero, ayer eran agrias otros días kennebec”, ¡¡no me extraña que sean anarcobravas!!

Salsa

Dos salsas, a nuestro parecer bastante originales a la par que simples.

Salsa de tomate natural con un punto picante que harmoniza con un buen pegote de allioli de un color entre gris oscuro y negro, el color se debe a la tinta de calamar con la que esta realizada. La tinta de calamar, aunque sea muy poco, le transfiere sabor a la comida y le da un toque muy interesante a este allioli.

Y en el fondo del bol es donde tenemos la magia, el aceite del tomate, la sal y el poco de allioli que se ha escapado se entremezclan y crean una tercera salsa que hará la alegría de cualquier adicto al pan.

Precio

5,00€

Menú Bodega Manolo

Sitio

En medio de Gràcia una bodega con mucha solera. En un principio debió de ser una bodega pequeña con vivienda en la parte trasera y cada una de esas habitaciones y el comedor se han transformado en pequeños salones con mesas para contentar a los comensales.

Hace gracia ver que parece que nunca nada se haya tocado, las estanterías están llenas de botellas de alcohol a modo de catalogo en el que están marcados sus precios actuales para que, como en cualquier bodega, las puedas comprar, pero dichas botellas puede que tengan más de 20 (y 30) años.

En los salones hay cuadros, fotografías y algún autógrafo con a misma antigüedad que algunos muebles y artilugios que decoran el local: Autenticidad total.

Es uno de esos sitios donde la tradición del local y los parroquianos y la modernidad del barrio y sus nuevos vecinos crea mezclas muy salvajes. 

Tiene un menú que mezcla platos clásicos de los de ensalada verde y bistec con patatas, como otros platos algo más elaborados pero tan propios como el lomo con sobrasada y miel o la tortilla de patatas gratinada.

Barra Bodega Manolo

Trato

Como si comieras en el comedor de casa, de verdad. Tuteo desde el principio, pero un tuteo en el que notas amabilidad, si que es verdad que van hasta arriba y pueden tardar un poco en algunos momentos, pero nunca vas a tener que pedir pan porque te lo preguntaran ellos, las vinagreras aparecerán solas por arte de magia y podrás conversar con ellos entre plato y plato como si fueran amigos de toda la vida.

Me encantan estos sitios en los que por una hora te transportan de la gran urbe gris de trato frío y distante a un pueblecito cálido y de color.

Valoración

Desde la fachada ni te imaginas que puedan tener cocina pero luego descubres que no solo tienen un buen menú sino que las patatas bravas (que es a lo que venimos) tienen un alto nivel, es verdad que son algo toscas, quizás como deben de ser una bravas, pero su fritura, salsas y sabor compensan lo que cuestan. Precisamente su precio es el único minipunto en contra, pero lo dicho… con lo buenas que están no lo acabas teniendo en cuenta.

Puerta Bodega Manolo

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